Redacción/ Noventa Grados
Morelia, Mich.- 16 de julio 2013.-En sólo un semestre la Dirección de Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) ha igualado, con 75 detenciones, el número total de presuntos secuestradores aprehendidos durante todo 2012; a pesar de los avances en el combate a este delito de alto impacto, Michoacán se encontraba hasta el mes de mayo como la entidad con mayor número de secuestros en el país.
De acuerdo con el Índice Delictivo del Fuero Común 2013, elaborado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con información que le hacen llegar las procuradurías de los estados, entre enero y mayo hay un acumulado de 74 secuestros denunciados ante la PGJE en Michoacán, lo que la convierte en la entidad con mayor incidencia de este delito, seguida por el estado de México con 73 casos y Tamaulipas, con 72.
La incidencia de este año es superior a la de 2012 en que se registraron 56 denuncias por secuestro entre enero y mayo; sin embargo, el asesor del procurador adscrito a la Dirección de Antisecuestros, Luis Fernando Guzmán Sámano, tiene otra lectura de las estadísticas, pues asegura que la creciente confianza en la PGJE ha incentivado la cultura de la denuncia, lo que ha provocado que también se denuncien hechos del pasado después de que las víctimas identificaran a algunos de los secuestradores aprehendidos.
Este año la Dirección de Antisecuestros ha logrado la captura del mayor número de secuestradores respecto a los dos años anteriores, pues en 2012 fueron capturados 75 y en 2011 sólo 52.
Con más de 17 de años de experiencia en el área, Guzmán Sámano refirió que anteriormente el secuestro era un flagelo que golpeaba a la clase social alta, pero asevera que el problema se dejó crecer en todo México y ahora es un delito que se comete de forma indiscriminada a cambio de cantidades irrisorias de dinero. Incluso comenta que los secuestradores ya no operan únicamente en las zonas de mayor nivel de vida en Morelia, sino también en colonias populares del poniente y en asentamientos de interés social en Tarímbaro como Galaxia, donde se han encontrado casas de seguridad, lo mismo que en Torreón Nuevo.
Morelia es el municipio con mayor incidencia de secuestros, aunque los delincuentes también han diversificado sus radios de acción. “Ahorita vemos un cierto incremento del secuestro rural en las regiones de aguacateros y ganaderos porque son zonas donde se les facilita más operar”.
Dijo “muchas veces se da el famoso turismo delincuencial; es decir, hay bandas que al ser detectadas en su estado comienzan a operar en otros”. Para hacer frente a esta movilidad, abundó Guzmán Sámano, de manera periódica se realizan reuniones con todos los grupos antisecuestros del país en las que dan a conocer sus casos, ponen sobre la mesa los modus operandi de las bandas y hasta los registros de voz con el propósito de realizar un trabajo interestatal que vaya estrechando el cerco en torno a estos grupos delictivos.
Durante el primer semestre de 2013 han sido capturadas 14 bandas de secuestradores en Michoacán y la Dirección de Antisecuestros tiene en la mira a dos grupos más que operan de manera regional, por lo que el asesor de la PGJE confía en que “en unos meses vamos a tener buenos resultados”.
Luis Fernando Guzmán explicó que se ha logrado elevar el número de detenciones gracias a que, por instrucción del procurador, se ofrece capacitación cada tres meses a áreas fundamentales de la Dirección de Antisecuestros como las de inteligencia, operativas y de reacción, lo que ha contribuido a que en el 95 por ciento de los casos la víctima sea rescatada con vida.
Subrayó que actualmente no hay rivalidad entre las distintas corporaciones policiacas, lo que ha permitido implementar protocolos con dependencias de los tres órdenes de gobierno para combatir delitos como el secuestro virtual que cada vez es más recurrente, y sobre el cual explicó: “con una llamada enganchan a un familiar, lo sacan y empiezan a negociar por teléfono con su familia cuando en realidad la persona no está secuestrada”.
Dicho protocolo pretende que la información de la presunta víctima llegue rápidamente tanto al policía de barrio como a los agentes asignados a terminales, aeropuertos, hoteles y otros sitios públicos.
Puntualizó que en la Dirección de Antisecuestros ha habido “un recorte significativo” de personal que no aprobó los exámenes de control y confianza, pues afirma que una parte esencial para ganar la confianza de la ciudadanía es la depuración continúa de la corporación y su profesionalización.









